Para mí una camiseta ha sido siempre mucho más que un trozo de tela.

Además de ser mi prenda de vestir favorita, es el punto en común de mis dos grandes pasiones.

 

En mis viajes siempre me compro una y al ponérmela vuelvo a revivir las experiencias vividas en aquel país, aquella ciudad, aquel lugar…

 

Otra de mis pasiones es la música. Cuando voy a un concierto o recital y la música me ha emocionado me compro una camiseta y al ponérmela vuelvo a escuchar la música, vuelvo a ver al artista sobre el escenario y a sentir las mismas emociones…

Desde que llegué a Madrid viajo mucho en metro. Dada mi debilidad por las camisetas entenderás en qué me fijo… efectivamente… ¡en las camisetas que lleva la gente!

 

Me he dado cuenta de que muchos se ofrecen voluntariamente (y además pagan por ello) a ser posters publicitarios de una marca (Adidas, Nike, Gap…)

 

Otros llevan camisetas con inscripciones en inglés. Llevado por mi curiosidad y porque no sé demasiado inglés he preguntado a veces qué decía su camiseta y en muchos casos no me han sabido contestar.

 

El japonés Masaru Emoto realizó experimentos con el agua y observó que ésta se modificaba según las palabras que se le escribían en el recipiente que la contenía o la música que le ponía.

 

Inspirado por sus descubrimientos pensé: si nuestro cuerpo está compuesto por casi dos tercios de agua, ¿por qué no ponemos palabras bonitas y frases inspiradoras sobre nuestro cuerpo? Y no, no hablo de tatuarnos 😉 sino de ponernos camisetas con frases que nos recuerden que somos Seres de Luz viviendo una experiencia humana. Que Somos Amor, Paz, Armonía…

 

Convertir cada camiseta en una gran pizarra en la que escribamos cada día qué queremos sentir, qué queremos recordarnos…

 

Hacer de cada camiseta nuestro “atuendo especial” (como hacían Batman o Superman) para encontrarnos con nuestra mejor versión.

 

Está claro que estas camisetas no son para todo el mundo… sólo son para las personas comprometidas con su desarrollo personal y en búsqueda de su mejor versión.

 

Cuando a lo largo del día, el ajetreo del trabajo y las tareas te hagan olvidar tu esencia, es posible que el reflejo en un espejo o un escaparate, del mensaje de tu camiseta YOSOY te haga recordar lo que eres y tus células vuelvan a vibrar con alegría.